La empresa de petróleo y gas Repsol-YPF, ubicada en la provincia de Tucumán (Argentina), proyecta la construcción de una deshidratadora de alcohol para producción de biocombustible extraído de caña de azúcar.
Con la deshidratadora, la empresa podrá abastecer las petroleras que, a partir de 2010, serán obligadas a mezclar todas sus naftas con un 5% del combustible biológico. Según el titular de Repsol-YPF, Enrique Eskenazi, la inversión significará un despegue de la actividad azucarera en los próximos dos años.
Además, la medida favorecerá también la rentabilidad de los productores cañeros e industriales, que, con la producción del metanol, aumentarán el precio del azúcar y aprovecharán los excedentes a la nueva actividad.
Fuente: Redacción de la Revista Pirelli Club Truck Latinoamérica